Legal

Uso de imágenes

Última actualización: 13 de octubre de 2026.

La regla corta: sube fotos de tu propia cara, o de alguien que te ha dicho que sí. Si no puedes enseñarle a un juez el permiso de la persona que sale en la foto, esa foto no debe subirse.

Lo que sí puedes subir

  • Fotos tuyas, de tu propia cara.
  • Fotos de una persona mayor de edad que te ha autorizado por escrito a usar su imagen para generar imágenes con inteligencia artificial. Un modelo contratado, un empleado, un socio, un cliente.
  • Fotos de tus productos, de tu local o de cualquier objeto sin persona dentro.
  • Fotos que has hecho tú o cuyos derechos de autor tienes, y cuya licencia permite crear obras derivadas con inteligencia artificial.

Lo que no puedes subir nunca

  • Menores de edad que no son tuyos, o cualquier menor para algo que no sea uso privado. La única excepción está explicada abajo, en «Menores de edad: sólo su tutor legal y sólo en privado».
  • Personas famosas o públicas que no te hayan autorizado, aunque sus fotos estén por todas partes.
  • Fotos sacadas de internet o de redes sociales sin permiso de quien sale en ellas. Que una foto sea accesible no la hace tuya, y un perfil público no es una autorización.
  • Imágenes de bancos de fotos cuya licencia no cubra crear obras derivadas con inteligencia artificial. La mayoría no lo cubre, así que léela.
  • Contenido sexual o de desnudo, ni como material de partida ni como resultado.
  • Imágenes hechas para engañar: suplantar a alguien, poner a una persona en un sitio, una ideología o un delito en el que no ha estado, fabricar una prueba, o presentar una imagen generada como si fuese una fotografía real cuando eso cambia lo que el que la ve va a creer.
  • Cualquier uso que sitúe a la persona retratada en un contexto que ella no aceptaría: médico, político, religioso, humillante.

Cuando subes fotos de otra persona

Este es el caso importante, y no es raro: una tienda que sube las fotos de la chica que posa con sus vestidos, para poder generar después todo el catálogo sin volver a convocar una sesión.

Es un uso legítimo y es para lo que está hecho el producto. Pero cambia una cosa fundamental: esa persona no tiene cuenta aquí, no ha leído esta página y no nos ha dado permiso a nosotros. Te lo ha dado a ti.

Qué asumes exactamente

Antes de subir nada ni generar nada, tu cuenta acepta una declaración, una sola vez: al crear la cuenta o, si ya la tenías, la primera vez que subes o generas. Dice que tienes los derechos, o el permiso de cada persona, sobre las fotos, los vídeos y las voces que subes; que un menor sólo lo subes si eres su madre, su padre o su tutor legal, y sólo para uso privado; que una persona fallecida sólo la subes si eres de su familia y tienes legitimación sobre su imagen; que puedes enseñar ese permiso si te lo piden; y que declararás como generado con inteligencia artificial lo que generes aquí cuando lo publiques. Guardamos esa declaración con el texto exacto, su versión, la fecha, quién la aceptó, tu IP y tu navegador, y vale para todo lo que se suba en la cuenta. Al aceptarla:

  • Afirmas que tienes el permiso de esa persona, y que ese permiso cubre generar imágenes suyas con inteligencia artificial. Un permiso para una sesión de fotos no cubre esto: es otra cosa y hay que pedirla aparte.
  • Eres tú quien responde ante ella y ante la autoridad de protección de datos. En términos del RGPD, tú decides para qué se usan esas imágenes y eres el responsable del tratamiento; nosotros somos el proveedor que las procesa siguiendo tus instrucciones.
  • Si esa persona reclama, indemniza a alguien o denuncia, el coste es tuyo. Nosotros colaboramos con lo que tengamos, empezando por el registro de lo que declaraste.

Sin preguntas por cada foto

Esa declaración cubre a todas las personas que aparecen en tu material, incluidas las imágenes en las que salen varias. No te preguntamos quién es cada una al subir una foto, un vídeo o una voz, ni al juntarlas en una escena: lo que declaraste para la cuenta vale para todas. Una persona fallecida de tu familia también entra aquí: la ley protege su imagen, y la defienden quienes esa persona designó o, si no designó a nadie, su cónyuge, sus hijos y descendientes, sus padres y ascendientes y sus hermanos. Si la subes, declaras que eres uno de ellos y que ningún otro familiar con ese derecho se opone.

Lo único que te preguntamos por persona es si es menor de edad, al crear su avatar. Es opcional y tiene sus propias condiciones: las explica el apartado siguiente.

Qué debería decir ese permiso

No hace falta un contrato de doce páginas. Hace falta algo por escrito, firmado o al menos aceptado por correo, que diga cuatro cosas:

  • Que se van a generar imágenes suyas con inteligencia artificial a partir de sus fotos, y que el resultado no serán fotografías reales.
  • Para qué se van a usar: catálogo, publicidad, redes, y en qué canales.
  • Durante cuánto tiempo.
  • Que puede retirar el permiso cuando quiera, y qué pasa entonces con las imágenes ya publicadas.

Si esa persona retira su permiso

Tienes que borrar su avatar y sus fotos de referencia desde el panel. Al borrarlas dejan de mandarse a ningún motor y se eliminan de verdad del almacenamiento. Si prefieres que lo hagamos nosotros, escríbenos a legal [at] codelabs.studio y lo hacemos. Retirar las fotos no retira solo las imágenes que ya publicaste en tu web: eso te toca a ti.

Menores de edad: sólo su tutor legal y sólo en privado

Regla en vigor desde el 23 de septiembre de 2026. Hasta ese día no se admitía ningún menor, sin excepciones.

Puedes crear imágenes de un menor sólo si eres su madre, su padre o su tutor legal, y sólo para guardarlas tú: el retrato de cumpleaños de tu hija, la felicitación de Navidad para la familia. Para eso:

  • Declaras que eres su tutor legal. Al crear su avatar marcas «Es menor de edad (soy su tutor legal)». Guardamos el texto exacto que aceptas, su versión, la fecha, tu IP y tu navegador. La puedes retirar cuando quieras, y desde ese momento ese menor ya no se puede usar para nada.
  • Sólo desde una cuenta personal. Las cuentas de una tienda o de un proyecto existen para publicar y vender, así que en ellas no se puede declarar a un menor.
  • Las imágenes no salen de tu cuenta. No se pueden usar desde la conexión con tiendas, no se pueden registrar como anuncio en la biblioteca de campañas, no se sirven con enlaces para terceros, no se prestan a otras cuentas y nunca aparecen como ejemplo del producto. No es una recomendación: el sistema lo impide.
  • Siempre con ropa normal para su edad y en situaciones cotidianas. Añadimos esa instrucción a cada imagen en la que sale un menor, y rechazamos antes de cobrar cualquier petición que pida desnudos, ropa de baño o ropa interior, pijamas, poses sugerentes o cualquier cosa parecida, en español, inglés o ucraniano.
  • Sólo con los motores que lo permiten. Cada proveedor de inteligencia artificial tiene sus normas sobre menores. Sólo usamos para un menor los que no lo prohíben en sus propios términos; los demás no se ofrecen, y si no hemos podido comprobar lo que dicen, cuenta como que no.

Por qué es así. La imagen de un menor está especialmente protegida: el reglamento europeo de protección de datos (artículo 8) pone el consentimiento de un menor en manos de quien tiene su patria potestad o tutela, y la ley española de protección jurídica del menor (Ley Orgánica 1/1996) y la del derecho a la propia imagen (Ley Orgánica 1/1982) protegen su imagen incluso frente al uso que quieran hacer de ella sus propios padres cuando va contra su interés. Por eso no basta con tu permiso: el uso tiene que quedarse en lo privado, y eso lo hace cumplir el propio producto.

Fotos de perfil desde otra aplicación: sólo tú y sólo mayores de edad

Apartado nuevo del 24 de septiembre de 2026.

Cuando una aplicación de nuestra misma empresa, como FlirtMaster, te ofrece mejorar tus fotos de perfil o crear fotos nuevas de ti, las reglas son más estrictas que en la web, porque ahí no hay una cuenta de AvatarSuite ni nadie que responda por otra persona:

  • Sólo fotos tuyas. Nada de otra persona, ni siquiera con su permiso. Si la aplicación dice que quien sale no es quien lo pide, se rechaza y no se guarda nada.
  • Sólo mayores de 18 años. Aquí no existe la excepción del tutor legal que tiene la web: un menor no puede usar este servicio de ninguna forma.
  • Mejorado, no otra persona. Las escenas no cambian tu cara ni tu cuerpo, y rechazamos antes de cobrar cualquier escena libre que pida cambiar la cara, el cuerpo, la edad, el origen, los ojos o el pelo, parecerse a otra persona, desnudos o algo insinuante. Es un filtro de reglas, no una garantía absoluta, y por eso también se aplica lo de «Lo que no puedes subir nunca».
  • Sin reconocimiento facial. Tu cara se usa para generar imágenes de ti, nunca para identificarte ni para compararla con la de otras personas. En este servicio tampoco se mide cuánto se parecen las imágenes a ti: esa comprobación solo existe en las sesiones hechas por nosotros, y solo si la persona la acepta con su propia casilla (lo explica el apartado «Qué comprobamos nosotros»).
  • Marcadas como hechas con inteligencia artificial en sus metadatos. Si las publicas en tu perfil, no son fotografías: lo que dice el apartado «Todo lo que sale de aquí lo hace una máquina» también va contigo.
  • Son tuyas para usarlas en tu perfil y donde quieras dentro de estas mismas reglas, y puedes pedir que se borren cuando quieras desde la aplicación.

El consentimiento, el borrado y los plazos de este caso están en la política de privacidad.

Qué comprobamos nosotros (y qué no)

Conviene ser claros para que nadie se confíe: no comprobamos que tengas permiso, y no podemos. No hacemos reconocimiento facial y no identificamos a nadie. De una foto se mide su proporción, su resolución y su luz, y se revisa qué se ve en ella (cuántas personas salen, si la cara está visible o tapada por gafas de sol o un gorro), sólo para avisarte de que el resultado va a salir mal. Nada de eso dice quién es la persona.

Guardamos también, de cada foto, un rectángulo con dónde está la cara y cuánto mide (su centro y su altura, en fracciones de la foto), sólo para recortar bien la miniatura alrededor de la cara. Lo calcula primero un detector que corre en nuestro propio servidor y, si no encuentra ninguna cara, el mismo modelo de visión de arriba, de respaldo. Tampoco eso identifica a nadie: no se calcula ninguna plantilla ni huella de los rasgos, y se borra junto con la foto.

Lo que sí tenemos es el registro de lo que declaraste, con su fecha. Ese registro existe justo para el día en que alguien pregunte.

La única comparación de caras: sesiones hechas por nosotros, y solo con tu casilla

Hay un solo caso en el que sí comparamos una cara: las sesiones de fotos que hacemos nosotros por encargo, y solo si la persona que sale en ellas lo acepta marcando, al firmar su consentimiento, una casilla propia, opcional y que nace sin marcar. Entonces cada imagen generada de su sesión se compara con sus propias fotos de referencia, para comprobar que la imagen es de verdad suya; si no se le parece, se repite.

  • Solo con sus propias fotos. Nunca con la cara de otras personas, con ninguna base de datos ni con fotos de internet. No es reconocimiento facial ni sirve para identificar a nadie.
  • Las medidas de la cara no se guardan. La comparación la hace un programa en nuestro propio servidor, sin mandar la foto a ningún proveedor para esto. Las medidas numéricas de la cara que calcula existen solo en la memoria del servidor mientras dura la comprobación y no se escriben en ningún sitio, ni en la base de datos ni en los registros. Lo único que guardamos es el resultado: cuánto se parece cada imagen.
  • Sin la casilla, la sesión funciona igual. Las imágenes pasan por otra revisión automática (que solo salga esa persona, que la ropa esté como debe, que no aparezca texto inventado) y se puede pedir que se repita la que no sirva. Comprar o recibir la sesión no depende de marcarla.
  • Se puede retirar cuando quieras con el enlace de retirada que recibes al firmar, sin perder la sesión: desde ese momento las imágenes se revisan solo con la otra revisión.

La base jurídica, los plazos y quién más trata esas fotos están en la política de privacidad.

Si alguien reclama por una imagen

Cualquier persona que crea que se están generando imágenes suyas sin permiso puede escribir a legal [at] codelabs.studio. Cuando llegue una reclamación así:

  • Suspendemos el avatar afectado mientras se aclara. Primero se para, luego se habla.
  • Si eres tú quien firmó el consentimiento con un enlace de captura (por ejemplo, para una sesión hecha por nosotros), no hace falta escribirnos: el enlace de retirada que recibiste al firmar borra en el acto tus fotos, tu avatar y lo generado con él.
  • Te pedimos a ti, el titular de la cuenta, la autorización que declaraste tener.
  • Si no aparece, borramos el avatar y sus fotos, y podemos cerrar la cuenta.
  • Entregamos el registro del consentimiento a quien tenga derecho a pedirlo, incluida la persona reclamante y la autoridad de protección de datos.

Todo lo que sale de aquí lo hace una máquina, y hay que decirlo

Las imágenes que produce AvatarSuite las genera un sistema de inteligencia artificial. No son fotografías. El reglamento europeo de inteligencia artificial exige que eso sea transparente para quien las ve, y esa obligación viaja contigo cuando las publicas.

Desde el 2 de agosto de 2026, el artículo 50 de ese reglamento obliga a quien publica imágenes realistas de una persona generadas con inteligencia artificial a indicar que lo son. Nosotros marcamos cada imagen como generada en sus metadatos y lo decimos en la entrega de cada sesión; si las publicas, te corresponde indicarlo donde la ley lo exija.

En la práctica: no las presentes como fotografías reales cuando el contexto pueda engañar, y deja constancia de su origen donde corresponda. Una foto de producto en una ficha de tienda es un caso; una imagen que da a entender que una persona real estuvo en un sitio, es otro muy distinto.

De quién son las imágenes generadas

Tuyas. Puedes usarlas comercialmente, publicarlas y venderlas. No nos guardamos ningún derecho sobre ellas, no las usamos como ejemplo ni las enseñamos a nadie sin pedírtelo antes.

La excepción son las imágenes en las que sale un menor: son sólo para uso privado, como explica el apartado de menores.

Eso no arregla el problema de origen: si la foto de partida no era tuya ni tenías permiso, el resultado sigue sin poder usarse, por mucho que lo haya generado una máquina.

Qué pasa si te saltas esto

Suspendemos el avatar o la cuenta, según la gravedad. En un incumplimiento grave (un menor fuera de las condiciones de arriba, contenido sexual, suplantación) el cierre es inmediato y sin devolución de los créditos que queden, y lo denunciamos si toca. En el resto de los casos te avisamos primero y te damos ocasión de arreglarlo.

Quién aplica estas reglas

AvatarSuite lo opera CODELABS STUDIO, S.L., con CIF B88708797, domicilio social en Pasaje Federico García Lorca, 6, 3º E, 29130 Alhaurín de la Torre (Málaga), España e inscrita en el Registro Mercantil de Málaga, hoja MA-198508, inscripción 1ª. Los datos completos de la sociedad y la legislación y los tribunales aplicables están en el aviso legal.